En el camping Seasonova Saint-Michel, los niños pronto descubren que la minigranja es un auténtico paraíso. En cuanto ven a los burros, las cabras, las ovejas, los conejos y las gallinas, su entusiasmo es contagioso. Todos los días, los pequeños disfrutan dando de comer y acariciando a los animales, y las sonrisas son inevitables. Paseando por el camping, es posible que te encuentres con un burro curioso que se acerca o un par de gallinas parlanchinas que se deslizan entre los parterres. Una gran oportunidad para detenerse a observar y relajarse juntos.
Pero la aventura no acaba ahí. Los niños retozan en el parque infantil al aire libre, se divierten en el castillo hinchable o se retan a jugar al ping-pong. Los niños más mayores van a la pista de voley playa o juegan un partido de fútbol, mientras que los adolescentes siempre encuentran nuevos amigos para un reto. Cuando el tiempo refresca, las actividades se trasladan al interior, a la sala de juegos, donde los niños pueden probar suerte con los juegos electrónicos o una partida de air hockey.
En temporada alta, el equipo de animación añade un toque de magia con juegos, sorteos, torneos y momentos pensados para toda la familia. Y para los que aún quieren hacer algo de ejercicio, siempre está la zona de fitness al aire libre, perfecta para descargar la energía acumulada durante el día.
Y cuando llega la hora de relajarse, el bar del camping es el lugar perfecto para hacer una pausa, mientras que en el puesto de refrescos o en el pequeño supermercado puedes comprar pan fresco y comestibles para el desayuno o la cena. En definitiva, un rincón acogedor donde cada miembro de la familia encuentra su propio espacio, desde la diversión hasta el relax.


























